El mundo desde que es mundo siempre se ha basado en los intercambios de intereses, negocios, comercio o cómo usted prefiera llamarlo. Un refrán popular no muy elegante dice “nada es gratis en esta vida”. Entonces si no es gratis hay que pagar, pero si no tenemos cómo pagar ¿Qué hacemos? En la historia de la humanidad han existido, aunque sea duro decirlo, las clases sociales, los que tienen mucho y los que tienen poco. También los visionarios, que llegaron a tener un paso delante de los demás y por ende una ventaja, y tal ventaja la convertían en beneficios propios a cambio de dar algo que resultaba trivial a los demás. Quienes aprendieron a cultivar el trigo, aprendieron a preparar la harina y luego a hacer el pan y luego a venderlo a quienes trabajaban para ellos a sembrar el trigo. Ellos, los visionarios, tenían todas las ventajas y beneficios del negocio. Así como ellos, muchos otros en las distintas áreas que ha logrado la raza humana en su afán de mejorar su calidad de vida han creado herramientas y mecanismos cada vez mas innovadores que han facilitado los aspectos más elementales del vivir.
La gran mayoría ha buscado la solución de algún problema particular y una vez solucionado compartía este conocimiento para que otros también tuvieran esta experiencia, una experiencia de avanzar, de mejorar, de crecer. Podían compartirlo de forma desinteresada y altruista con la mejor intención de que otras personas no pasen los infortunios de no tener las mismas ideas ni insistencia ni visión, quizás con el único “pago” de reconocimiento. O tal vez las darían a cambio de un pago mas tangible y de beneficio económico. Lo cual no está del todo mal, por el contrario eso pudiera llamarse mérito, una justa recompensa por su ingenio y su aporte.
Sin embargo, también es sabido que las ideas necesitan un empujón para hacerlas andar. Y ese empujón es casi siempre dinero. ¿Qué haría un escritor con una gran obra si no tuviera el apoyo para llevarla a las librerías? Tendría que buscar apoyo de una casa editorial para llevar a cabo la copia y distribución de su obra literaria. Sin ninguna duda esto se llamaría un préstamo, el que después el escritor pagaría al ser un éxito en ventas, o al menos eso es lo que todos quisieran.
Las grandes ideas, son grandes oportunidades, pero también son como las apuestas porque existen posibilidades de ganar o de perder. De allí que muy pocas personas se arriesguen a apostar a estas ideas o estos visionarios. Mucho más difícil en el siglo XXI, donde algunos aseguran que ya se ha inventado todo. Sin embrago, ¿alguna vez has visto los anuncios de televisión de productos que lo solucionan todo? Eso demuestra que los “visionarios” no están para nada acabados. Y Seguramente alguna vez se ha visto algún producto que a ti se ocurrió primero o que nunca lo pensaste pero es la solución a un problema que tenías desde hace tiempo.
Ahora pensemos algo ¿Cómo lograron inventar, crear y llevar a la realidad algo que solo fue una idea? Quizás algunos de ellos tenían recursos económicos para desarrollarla. Pero otros solo contaban con un cuaderno y un lápiz. Los mas seguro es que buscaran ayuda financiera, con familiares, amigos, en bancos, empeñando o vendiendo algún artículo de valor. Y cualquiera de ellas son válidas. Sin embargo, ¿que hacer cuando ya tus familiares te prestaron todo lo que tenían, cuando tus amigos dudan que lo puedas logras, cuando el préstamo que te dio el banco se agoto y no vas ni en la mitad del desarrollo de tu idea, cuando el máximo artículo de valor que posees es tu idea misma?
Bueno, no es el momento de darse por vencido. Hay quienes todavía pueden dar apoyo financiero de forma rápida y nada complicada. Precisamente son visionarios que han visto la oportunidad de hacer un negocio a la vez que dan ese empujón tan necesario para el emprendimiento que muchos están buscando. Existen instituciones financieras que mediante medios digitales como portales web y aplicaciones para teléfonos inteligentes pueden dar apoyo monetario. Son pasos simples, intuitivos, que todas las personas pueden seguir. Simplemente llenando los formularios con datos personales y bancarios, solicitud del monto requerido y aceptar el contrato ya estas aplicando para los préstamos. Una vez enviada la información desde la comodidad del celular o laptop, será analizada para determinar la aprobación. Después de este proceso rápido y poco exigente, será enviada una respuesta que a veces tarda solo 24 horas a sus celular o correo electrónico. Este tipo de servicios está ya al alcance de los países latinos, permitiendo el apoyo no solo a los emprendedores, sino a todos aquellos que necesiten financiamiento de forma rápida. Sin importar cuál sea su necesidad, una oportunidad de negocio, un auto nuevo, un arreglo en el hogar, vacaciones, una emergencia médica. Estas instituciones son la solución para quienes prefieren una alternativa a todas las ya existentes. Y si, es un negocio mediante el cual pueden ser sustentables y mantenerse en funcionamiento y estar al servicio de todos sus clientes.
Los visionarios siempre estarán a la orden del día, para todas las necesidades y para todos los gustos. Y mucha más en esta época en donde los avances tecnológicos y la rapidez con que viaja la información ya han dado paso un nuevo nivel de globalización. Ya todas las personas pueden estar conectadas a las fuentes de información. Desde personas muy jóvenes hasta las mayores pueden estar enteradas de cada paso que da la humanidad. Las Redes Sociales y aplicaciones están más allá de los medios de comunicación convencionales, ofreciendo información real, específica y de manera inmediata de todos los temas, tendencias y noticias que se generan cada segundo. Solo queda de parte de cada uno visualizar nuestro objetivo y mantener el enfoque y la constancia, ya que además de nosotros hay millones que están pensando en llegar a la misma meta que nosotros.