Si tomamos como referencia la adquisición normal del vocabulario se considera que los niños en primer lugar comprenden los significados de las palabras y luego las producen. Estos desarrollos se realizan dentro de un proceso léxico-semántico que implica:

  • Por un lado ir ajustando la extensión de los significados a medida de que el niño dispone de mayor cantidad de palabras. En un principio una palabra puede tener una amplia gama de referentes: Ej. Ua uau (para un niño de 18 meses) puede implicar a todos los animales con ciertas características .(hiperextensión del significado). En la medida que el niño va adquiriendo nuevos términos ( perro, vaca, caballo, gato) la extensión se va acotando.
  • Por el contrario puede suceder que una palabra inicialmente tenga una extensión menor a la del lenguaje adulto (hipoextensión), (por ejemplo, nombrar como ¨silla ¨sólo a la silla de comer y no a las otras). En este caso la extensión aumenta con la evolución del lenguaje y se van incorporando diferentes referentes (ej. Todo tipos de sillas) al significado de la palabra (Clark y Clark, 1973 – 75; Aizpún 1990)
  • Otros modelos teóricos consideran la noción de Prototipos (Anglin, 1977). Ligan las palabras al referente prototípico (ej. el perro más conocido por el niño se asocia a la palabra Perro) para luego incluir más referentes que compartan rasgos comunes al prototipo.
  • También Nelson (Kibrick L. 2013) liga la aparición de las primeras palabras a la situación que representan, incluyendo momentos, personas, contexto.

En la actualidad se tiende a pensar que los modelos descriptos aluden a diferentes formas de ir consiguiendo desarrollar el vocabulario y que cualquiera de esas diferentes explicaciones se produce según la situación en cada niño. Esta teoría constituye el llamado Modelo multi -ruta ( Barret,en Raiter y Jaichenco, 2002).

Según los diferentes autores la explosión léxica (alto número de palabras incorporadas) se produce entre los 18 meses y los 24 meses. A los 18 meses los niños poseen un promedio de 50 palabras, sin embargo la variación individual es muy grande: según Bates 1994) las variaciones que se producen son las siguientes:

  • 12 meses : entre 0 y 52 palabras
  • 16 meses: entre 0 y 179 palabras
  • 18 meses: entre 3 y 544 palabras
  • 24 meses: entre 57 y 534 palabras

Esta gran variabilidad dificulta enormemente la posibilidad de diagnosticar un retraso con esta sola variable. Los inventarios Mac Arthur, que consisten en la presentación de una grilla para que los padres respondan en una semana cuáles son las palabras de las presentadas que usa el niño, en la versión para el español de Jackson Maldonado pueden ser un elemento de utilidad en el intento de evaluación del vocabulario.